28.4.10

De como me decido por un estilo

Sin lugar a dudas, creo que esta es la parte más difícil. Todos tenemos nuestro gusto y normalmente éste es un compendio de muchas cosas.

Hay muchos estilos, estos se definen por otros gustos o incluso, otras aficiones personales: música, deportes, cine, estilo, etc.

Pero dejaremos a un lado los estilos extremos para concentrarnos en cinco, que son, los que más fácilmente podemos identificar y que engloban a la gran mayoría (no olvidemos que esto es una generalización, ya que en cuanto a estilo como en cuanto a gustos, hay mil cosas que decir).

Moderno: de líneas puras, acabados más brillantes, nuevos materiales, bebe del minimalismo más sofisticado admitiendo toques barrocos para aumentar la sensación de lujo. Es el estilo más tecnológico y muchos creen que frío y apagado. ¡Nada más lejos de la realidad! Éste puede ser tan divertido y alegre como cualquier otro.

Rústico: los materiales naturales, las fibras, las líneas curvas, las vidrieras, los estampados de flores, las rayas y los cuadros. Nos acerca al campo, a la naturaleza, es alegre, acogedor y gusta a casi todos porque tiene cierto “calor de hogar” implícito.

Ecléctico: todas esas imágenes de lofts y pisos de películas bohemios y con una mezcla de todo: mezclas arriesgadas, materiales contrapuestos, objetos rescatados que tienen una nueva vida, estampados tribales y recuerdos de viajes. Un poco de todo y un mucho de nada, esa es la clave.

Clásico: y atemporal. Esas casas y lugares elegantes y refinados, por los que casi no pasa el tiempo. Todo está coordinado, los tejidos son pesados y todo está vestido y colocado, no existe lugar para el desorden o la improvisación. Hasta el mínimo detalle está estudiado y sabes que no arriesgas porque nunca falla.

Escandinavo: los materiales son naturales y tienen más importancia que las formas. Todo es limpio y la naturalidad es fundamental. El blanco cobra todo su sentido en este estilo, que aunque suene extraño, es quizás, el más completo dado que bebe de todos los anteriores.

Pero nuestra duda es ¿cómo escojo el que más se adecúa a mí? es muy fácil que nos sintamos atraídos por varios, pero si pensamos en nuestro estilo y ritmo de vida, en los lugares donde nos sentimos cómodos, en donde nos vemos en un futuro, nuestras ideas se irán aclarando. No os canséis de mirar imágenes e id seleccionando algunas que os lleguen de verdad, seguro encontráis un camino a seguir.

+ No existe un estilo puro, todo

influye a todo y los matices que vayamos

aportando es lo que otorga nuestra

propia personalidad.



imágenes: lightlocations_ apartament therapy_ belle maison 23_ hbo_ emmas desingblogg

7.4.10

De como me planteo ¿qué color quiero?

Sensación producida por los rayos luminosos que impresionan los órganos visuales y que depende de la longitud de onda.

Así define la RAE el color. Pero para nosotros es mucho más.

Comúnmente, hablamos de color cuando designamos las percepciones del ojo. Así pues, nuestra percepción cambia cuando se modifica la fuente luminosa.

Los colores se dividen de diferentes maneras, pero nosotros lo haremos en colores cálidos, colores fríos y colores neutros.

Colores cálidos: se asocian con la luz solar y con el fuego; rojo-anaranjado y amarillo.

  • Colores cálidos claros: cremas y rosas; sugieren delicadeza, feminidad, amabilidad y hospitalidad.
  • Colores cálidos oscuros: predomina el rojo; implican vitalidad, poder, riqueza y estabilidad.

Colores fríos: se asocian con el agua, estos son el azul, violeta y verde.

  • Colores fríos claros: expresan delicadeza, frescura, expansión, descanso, soledad, esperanza y paz.
  • Colores fríos oscuros: predomina el azul; melancolía, reserva, misterios, depresión y pesadez.

Colores neutros: grises, ocres y marrones. Son colores apagados y con menos fuerza visual, que aportan grandes matices.

Cuando cambiamos el matiz de un color (cuando lo ensuciamos, podríamos decir) la sensación que nos produce cambia. Así, un amarillo o rojo azulado tienden a ser fríos. Por el contrario, un amarillo o un azul rojizo parecen cálidos. El que determina el efecto no es color principal, sino el color que lo “ensucia”. Pero no todos los colores sufren este efecto. El verde, mezcla de azul y amarillo, se aproxima más al frío, en cambio, la mezcla del rojo y el azul, que da como resultado el púrpura, y el rojo con el amarillo, para dar el naranja, tienden a la ambigüedad.

+ Los colores son todo un mundo que iremos

ampliando en sucesivas entradas. A parte dejamos

las dos sumas de color: Blanco como colores luz y

Negro como colores pigmento, éstos merecen ser

tratados por sí solos .



imágenes: i.telegraph_ poster_ winsornewton_ doreneginzleart