24.11.09

De como defino lo que quiero

Damos unas cuantas vueltas antes de encontrar un lugar que consideramos el adecuado, el definitivo.

Pero, ¿qué es lo que realmente nos convence?

En nuestra cabeza sabemos claramente lo que queremos, y esto, sólo es debido a que sabemos, de manera más o menos instintiva, qué es lo que necesitamos.

Ese debe ser el primer paso: tener claro cúal es nuestro “programa de necesidades”.

Podemos definirlo de muchas maneras, aunque yo recomendaría un gráfico o un esquema de ideas. Obviamente hay un conjunto de ideas o necesidades que son absolutamente imprescindibles, esto es, en el caso de una casa, un lugar donde fabricar alimentos (cocina), un lugar dedicado exclusivamente al aseo personal (cuarto de baño), un lugar para el descanso (dormitorio) y un lugar de almacenaje.



Y ahora la cuestión es qué otras cosas son necesarias. Es ahí donde entran las necesidades personales: algunos necesitan un lugar de trabajo, otros una zona de reunión social, otros un lugar donde practicar ejercicio, otros donde realizar un hobbie, etc.

Claro que antes hemos hablado de lo que es básico y dentro de lo que es una elección personal existe una opción que es más habitual en las viviendas: la zona de reunión social, o lo que es lo mismo, el salón (luego veremos que esta definición es matizable). De él hablaremos más extensamente en un próximo post.

Tan importante como tener claro qué necesitamos, lo es tener claro qué es un PLUS, que si es posible, nos gustaría añadir; aquí tenermos un ejemplo muy común, un cuarto de invitados.

Sabiendo que espacios son innecesarios nos evitaremos generar lo que denominaremos “Zona Muerta”.

Cuando dedicamos espacio en nuestra vivienda (y éstas normalmente no son ni mansiones ni palacios) a una actividad que no es claramente necesaria, estamos desperdiciando lo más valioso hoy en día: m2.

Así, con todos los elementos (básicos) que necesitamos iremos creando nuestro programa de necesidades, puede ser un gráfico como el del ejemplo o una lista, como más os guste o con lo que más cómodos os sintáis, pero que sea esquemático, para que las ideas estén muy claras.


+ Podéis usar papelitos con los nombres de las

“necesidades” para hacer coincidir el número de éstas

con el número de estancias y jugar con ellos a

hacer diferentes combinaciones. Para empezar…

18.11.09

De como defino el espacio


La Real Academia de la Lengua Española define el espacio, en su primera acepción, como la extensión que contiene toda la materia existente; en su cuarta, capacidad de terreno, sitio o lugar.

Posiblemente sea esta última la que entedamos la mayoría de los mortales como el espacio que transformamos en nuestro hogar, nuestro lugar de trabajo… En cambio, yo creo que el espacio, en este caso el interior, se puede definir más y mejor con la primera de todas: es la extensión que contiene toda la materia que existe en nuestro mundo personal (o laboral…).

El espacio que poseemos para hacerlo nuestro, se convierte en el almacén, no sólo de nuestros objetos personales, sino de nuestras vivencias y recuerdos, de ahí que lo que nos atrae de una casa o lugar, lo que solemos interpretar como acogedor, no sea nada más y nada menos, que el haber transmitido nuestra personalidad, o haberle conferido una personalidad propia, a un lugar. Es en ese momento, cuando deja de ser un apartamento, un piso o una casa cualesquiera, para trasformarse en un hogar.

Siempre he pensado que el espacio interior es una escenografía vital, es el marco en el que desenvolvemos nuestra vida, el escenario de nuestras aventuras del día a día, el fondo de nuestras fotos en cumpleaños o navidad, lo que hace que nos sintamos cómodos o no en una situación.

Y es que ya lo dice el dicho… No hay nada como el hogar.